martes, 19 de abril de 2011

Embarazo adolescente; cuando los niños tienen niños

“Hay 400 mil embarazos de menores de edad cada año en México”. ONU 2004.
“Entre 35 y 52 por ciento de embarazos de jóvenes son no deseados y, de estos, entre 21 y 30 por ciento terminan en un aborto y de 15 a 25 por ciento en partos de adolescentes”. Unicef 2004.
“Uno de cada seis nacimientos en el país, ocurre en mujeres menores de 19 años”. Gaceta Médica de México, 2008.

Una frase común dice que los niños son el futuro, sin embargo el futuro de los niños muchas veces se complica por diversos factores y uno de estos factores es el embarazo de adolescentes.

En un ambiente en el que la educación sexual es insuficiente o inexistente, en el cual hay elevados niveles de marginación de muy diversas formas y en el que el acoso o violencia sexual y/o de género son cosa de todos los días, se genera una problemática compleja, misma que afecta a toda la nación. Los alcances de esta problemática probablemente vayan aún más allá de la imaginación de cualquiera de nosotros, ya que pudieran ser tan complejos como las innumerables variables individuales de cada niño que nace bajo circunstancias de este tipo, tratándose de los niños y, en cuanto a la madre, tan complejos como todos los efectos que puede experimentar una adolescente que decide interrumpir su embarazo.

En muchos de estos casos se termina optando por la interrupción del embarazo, más ahora que se pueden practicar los abortos de manera más segura y conforme a la ley, (o por lo menos así es en el D.F.) Esto puede dar lugar a otros problemas entre los cuales podemos mencionar distintos tipos de depresión que incluso pueden durar toda la vida.
Cuando la decision es no interrumpir el embarazo se pueden presentar diversas complicaciones:
En principio, es común que las adolescentes que se embarazan no obtengan atención médica ni cuidados apropiados durante la gestación, lo que deriva en un aumento en el riesgo de complicaciones médicas. Además, estos embarazos pueden representar una crisis, tanto para la adolescente como para la familia, y es común que existan reacciones tales como enojo, culpa y/o negación entre los miembros de la familia. Cuando el padre es adolescente e intenta tomar cierta responsabilidad las reacciones en su familia suelen ser similares.
La manera en que las adolescentes suelen encarar estas situaciones pueden ser muchas y muy diversas:
Algunas pueden no querer tener a sus bebés, otras desear tenerlos aunque frecuentemente por motivos idealizados o poco realistas; hay quienes a pesar de que lo consideren un gran logro no reconocen la seriedad que representa la responsabilidad de ser madre, algunas podrían querer tenerlo para darle gusto a otro miembro de la familia, y otras pueden sólo querer tener a alguien a quién amar, existen adolescentes que pasan por sentimientos extremos de angustia, culpa y/o miedos ante la situación que enfrentan y pueden presentar diferentes tipos de depresión.
Los bebés que nacen de madres adolescentes se encuentran en alto riesgo de sufrir abuso y negligencia, debido principalmente a que la joven madre puede sentirse frustrada por las demandas de la maternidad, además de que ésta puede encontrarse confundida con respecto a su propio rol como madre.
Muchas madres adolescentes abandonan sus estudios en este proceso, comúnmente de forma definitiva, por lo que pierden la oportunidad de desarrollarse profesionalmente. Esto suele disminuir su desarrollo personal y por lo tanto sus probabilidades de obtener un buen empleo y alcanzar estabilidad económica.
Los padres de los adolescentes pueden ayudar a prevenir estas situaciones al utilizar una comunicación abierta con sus hijos con respecto a la sexualidad, proveerlos de una guía, hablarles de prevención de enfermedades sexuales, de métodos anticonceptivos y, desde luego, de los riesgos que conlleva una relación íntima y un embarazo. También existen algunos centros y organizaciones que proporcionan la información necesaria para prevenir embarazos no deseados.

Cuando ya ocurre un embarazo no deseado, las madres adolescentes requieren de mucha información y guía con respecto a las opciones que están disponibles, desde la interrupción del embarazo hasta la adopción, pasando por todos los cuidados y necesidades específicas que debe atender durante la gestación y hasta el parto. Así mismo, si su decisión es conservarlo necesitará de apoyo durante la maternidad. Habrá casos también en los que la joven pudiera requerir ayuda especializada de un profesional en salud mental, además de los cuidados médicos necesarios.

Para concluir, sólo me queda decir que si es cierto que los niños son el futuro de las sociedades, al pensar en un mejor futuro también es importante darle una atención adecuada a este tipo de situaciones, ya que la problemática que pueden devenir de éstas pudiera tener alcances de proporciones importantes. Considero que la ardua labor de hacer lo correcto por el motivo correcto sólo la podemos alcanzar cada uno de nosotros en lo más profundo de nuestro ser, de nuestras propias convicciones y de aquello que es más sagrado para cada uno de nosotros.

Por Psic. MA Jaime G. Paullada
jaimegpaullada@hotmail.com
centrodeatencionpsicb@hotmail.com
http://centro-de-atencion-p.aquinegocio.com.mx
Tel. 5245-1749
Terapeuta individual, familiar y de pareja

Fuente: Revista Medicable

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